Enfocado en un volcán

Fotografía principal: Sergio Tapiro. Fotografías adicionales: Roberto Córdova-Leyva

Tijuana.- Un momento difícil llevó al colimense Sergio Velasco a acercarse a la fotografía. “Yo empecé a tomar fotografías porque estaba pasado por una etapa triste en mi vida y fue así que me refugié en la fotografía, para tratar de salir”, platicó Velasco, quien firma como ‘Tapiro’.

En concreto, Tapiro se enfocó en el Volcán de Colima, uno de los más activos de México. “Me puse a tomar fotografías del volcán y me di cuenta que era un proyecto que valía la pena”. Lo que inició en enero de 2002 como un pasatiempo se convirtió en una fascinación casi obsesiva que cumple ya 14 años y miles de tomas del pico.

 

El 13 de diciembre del 2015, Tapiro capturó una impresionante imagen del volcán, con un gran relámpago iluminando la erupción y el brillante curso de la lava, todo frente al fondo de un estrellado pero oscuro cielo nocturno. Para Tapiro fue la culminación de un intenso año de trabajo, con una imagen que ha sido premiada en el prestigiado concurso internacional de World Press Photo, la organización holandesa. 

“2015 fue un año de mucha actividad en el Volcán de Colima. En julio -precisamente hace un año- hubo un colapso de domo que provocó flujos piroclásticos y de ahí tomé una foto que afortunadamente fue muy viral, donde se ve mi camioneta y se ve un flujo piroclástico bajando por el volcán”, relata el fotógrafo.

Pero llegaría otra gran toma meses más tarde. En diciembre notó nueva actividad en el volcán, acompañada de destellos provocados por la fricción de las partículas de ceniza. Durante varias noches cambió su cama por el frío del exterior, en espera de algo especial.

“Me tocó la suerte el 13 de diciembre de que ocurriera esta explosión, comencé a ver que inició la explosión y estuve tomando varias fotos de ocho segundos”, recordó, “y en la cuarta o quinta fotografía fue que apareció este enorme rayo”. Capturada con ISO 3200 por ocho segundos, la imagen es parte de una serie de fotos, pero Tapiro supo casi de inmediato que tenía una fotografía fantástica.

“Cuando vi la foto en la pantalla de la cámara no me la creí, pensé que era un error, que algo había salido mal. Ya cuando la vi en la computadora no lo podía creer, porque era verdaderamente una gran foto, con la fortuna de que el rayo ilumina parte de la escena. Ahí lo puedes notar, se alcanza a ver un poquito del edificio volcánico iluminado por este flash gigante, el rayo”.

 

Bajo el nombre de ‘El poder de la naturaleza’, el colimense envío la imagen al concurso de World Press Photo, el más prestigiado en el mundo del fotoperiodismo. La imagen obtuvo el tercer lugar en la categoría Naturaleza, con lo que dos mexicanos se llevaron dos de tres premios en esta división: Anuar Patjane quedó en segundo con su obra “Ballenas que susurran”.

Ambos fotógrafos se encuentran en Tijuana como parte de las actividades en torno a la exposición de los trabajos ganadores de World Press Photo, inaugurada el jueves 7 de julio en la Sala 2 de El Cubo, en el Cecut (Centro Cultural Tijuana). La exposición continuará hasta el 4 de agosto.

 

Tijuana será la primera de cuatro ciudades mexicanas –Ciudad de México, Guadalajara, Puebla, las otras tres- que visitará la exhibición, pero Sergio Tapiro pisa terreno familiar en esta frontera.

“Mis papás vivieron doce años en Mexicali, así que sí conozco Tijuana”, indicó.  “Por eso es que estoy tan contento, me siento como en casa de alguna manera”.

Uno de sus primeras memorias en el terreno de fotografía se dio por estos rumbos. “Recuerdo que cuando tenía como ocho años me trajeron mis papás y estuve tomando fotos aquí en el Zoológico de San Diego”, señaló. “Tengo por ahí algunas fotos donde se ve que estoy yo con una camarita de esas Kodak de aquel tiempo”.

Pero el fotógrafo seguramente ansía tomar de nuevo su cámara y esperar otros buenos momentos en las faldas del Volcán de Colima. De hecho, Tapiro administra un negocio en las inmediaciones.

“Tengo un restaurante que está a 12.5 kilómetros del volcán. Vendo comida mexicana: carne asada y taquitos, chiles rellenos. Se llama El Mirador del Volcán y están cordialmente invitados”, dijo sonriendo.

Estar en las inmediaciones del volcán le ha dado grandes satisfacciones pero tiene también sus momentos de tensión. “La gente que vive alrededor del volcán le tiene una estima, pero también un gran respeto al volcán, porque saben que así como es dador de vida también puede ser violento, así que normalmente lo que encuentras en la gente que vive en las faldas del volcán es disposición a salir en el momento oportuno”.

 

Su vida gira alrededor del volcán y pese a que ya casi es década y media de realizar tres tipos de tomas (panorámica, científica y antropológica), el lugar le ha dado grandes satisfacciones. “Lo increíble es que es un escenario cambiante y que todo el tiempo me ofrece cosas distintas”, señaló. “No me canso de fotografiarlo por eso, siempre hay algo distinto, siempre”.