Encontrando tu misión

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Por Maritza Morales

El ser auténtico importa, en tu vida profesional, empresa, en como vendes tu producto, pero lo más importante en la manera de comunicar tu diferenciador.
En la actualidad las empresas que compiten con la estrategia de precio ya no tienen una ventaja competitiva sostenible, al menos no a largo plazo; compañías y negocios llegan a la desesperación y bajan el precio de sus productos y servicios, lo que a corto plazo, como táctica de ventas puede funcionar, pero a la larga no es rentable ni sostenible.

El principio del círculo dorado, apoya a la empresa a definir en qué objetivos centrar sus esfuerzos y como debe de hacerlo. Respondiendo las siguientes preguntas:

  • ¿Qué hace la empresa? (What?)
  • ¿Cómo lo hace/Procesos? (How?)
  • ¿Por qué lo hace/Misión? (WHY?)

Quiénes venden sus productos con un pitch de ventas enfocados en el “¿Qué hacen?” están perdidos, su producto se convierte en un commodity.

Las compañías que compiten en el mismo giro, en su mayoría, tienen acceso a la misma tecnología, al capital humano, a los mismos medios; sin embargo, el cómo comunican su propuesta de valor dependerá en gran medida del posicionamiento de marca y éxito de sus productos.

Las empresas que realmente conocen su razón de ser, tienen mayor posibilidad de tener éxito y ser rentables a largo plazo, mantenerse e innovar pibotenado sobre su Misión y propuesta de valor.

Encontrando tu “Por qué”

No basta con tener un producto o servicio bueno, es el deber ser.
Las decisiones de un director, emprendedor, líder, o de cualquier persona, deberían basarse 80 por ciento en la información con la que se cuenta, datos y estadísticas (Big Data), sin embargo, deberíamos de confiar en nuestro instinto, eso que nos hace únicos.

No todas las decisiones pueden ser 100 por ciento racionales, de ser así no existirían los nuevos negocios, los nuevos productos o servicios, que si en algún momento las personas que se atrevieron a hacerlo solo hubieran tomado en cuenta la información disponible para tomar la decisión de llevarlo a cabo o no, jamás se hubieran atrevido.

Imaginemos a la empresa Apple, si hubiera preguntado en su momento a los usuarios que buscaban en un teléfono móvil, lo más probable es que no existiría un iphone como lo conocemos al día de hoy, con un solo botón: “Think Different” (“Piensa diferente”). Así fue la campaña lanzada en 1997 por Apple, reestableciendo la cultura de innovación y no conformismo como parte de los ideales de la compañía.

Muchas veces no podemos explicar por qué elegimos comprar cierta marca, la explicación va más allá de lo racional, de los atributos tangibles del producto (diseño, precio, calidad, funcionalidad). Se convierte en una decisión emocional, gira alrededor del estilo de vida que la marca nos vende, el como nos hace sentir utilizarla y ser vistos por los demás.

Con esto no quiero decir que las tomas de decisiones no deberían tener un fundamento lógico, pero la manera de encontrar nuestro diferenciador, conocernos, ser auténticos, sobresalir y permanecer dependerá de cuanto nos atrevernos a hacer las cosas distintas, arriesgarnos, intentar, y siempre seguir nuestros ideales, propósito e instinto.