En mi versión obsoleta  

0
97

Por Ana Celia Pérez Jiménez

Pienso que busco un retroceso, regresar un poquito, volverme al capítulo primero o mejor todavía, irme al índice, registrar en mi mente los personajes, los títulos, las páginas y olvidar por un momento que conozco el desenlace. Quiero darme la oportunidad de conocer de nuevo a tantas personas, a mí misma, por ejemplo, necesito darme esa oportunidad, irme por otros caminos, tener gustos más amplios; tal vez darle otra oportunidad al repollo, al refresco de toronja y a esos conocidos que me escriben tanto y no se me da por querer conocerlos. Podría comenzar a encontrarle el encanto a eso de despertarse temprano, tomar vitaminas y jugos naturales, no sé, las opciones son infinitas y yo sólo he tenido el valor de probar algunas, por sentir que controlaba todo, que podía conceptualizar mi vida y es verdad, controlaba un tanto, pero ese tanto no era libre y en cautiverio perecen las cosas sin aventura o experiencia natural; pensar que nunca le he dado la oportunidad al vino blanco.

Quiero, busco y necesito actualizar esta versión de mi persona, nuevos caminos, nuevas personas, nuevos libros, he cambiado de conciencia y me es necesario ajustar el resto, si es que quiero una permanencia o un consecuente cambio. Tengo antojo de amar como si nunca me hubieran traicionado, quiero soltarme en el abrazo sin proteger el corazón, estar con los que quiero sin tener lapsos de reproche o rencor. Nada es sencillo recuerdo, pero quiero también pensar que lo es, y con esa viada irme, cruzar, darme un nuevo ritmo después de esta pauta.

Todo es posible me lo repito como mantra, soy miedosa por crianza, pero valiente de alma. Algo dentro de mí no se cansa, aunque mi cuerpo llore, aunque tanta tormenta siempre me alcanza; hay una parte de mí que siempre permanece sobria, ante mi caos, ante mi ignorancia, ante el desenfreno, y esa parte es la que hoy me pide un nuevo veneno, no para matarme, sino para ser más inmune a toda esa oleada que se viene, cuando uno comienza a mover los dedos. Estoy cansada y el cansancio me hace moverme; de luna, de forma, de emociones, de burbuja y cambiar, para ya no reconcomerme y poder así seguir siendo yo.

Desde hoy creo en la magia, en el misterio, en el enigma, en los nuevos mundos; creo en los viajes en el tiempo, en el genio, en lo indescriptible, en las brujas, en los santos, en los caminos, en las nubes, en las promesas, en el destino, en las sonrisas, en el error, en el arrepentimiento, en el desinterés, en la paz, en lo que fui, en lo que soy y enloqueceré.