Elecciones 2012

0
65203

Por Armando León Valladolid

aleon@businessthinking.com.mx

Facebook publicó en sus estadísticas 2012 que 1 de cada 5 páginas de internet que se visita en el mundo corresponden a esta red, tiene 845 millones de usuarios que comparten 250 millones de fotos diariamente, les dan “like” a 2.7 mil millones de videos, pensamientos, situaciones o aficiones etc. Han captado 50.3% de la población de Norte América, 40.5% del resto de América y en México somos ya 32 millones de usuarios. Es entonces evidente que es un medio en el que se tiene que estar.

Es por esto, que vemos la creciente ola de páginas de políticos, que compiten por captar cada vez más fans en Facebook, seguidores en Twitter y hits o vistas a su canal de Youtube, para superar a la competencia, demostrar presencia en redes y posicionar información estratégica.

En este sentido, en las contiendas electorales, vemos que tener presencia en redes es contar con un elevado número de seguidores, como muestra del creciente respaldo de la población, competencia que es tomada por los medios de comunicación tradicional, difundiéndola hacia el resto de la población; el objetivo es claro, persuadir a las votantes indecisos, con este afán se habla de prácticas como cuentas fantasma, (acarreo en línea), uso de bots (programa que aparenta sostener una conversación), entre otros, buscando incrementar las estadísticas de los candidatos e influir en la opinión pública.

Esto nos recuerda a los mítines masivos proyectados en televisión o la foto multitudinaria publicada para demostrar este músculo político, y de la misma forma nos hace preguntarnos ¿cuántas de esas personas fueron llevadas a asistir únicamente a ese evento?

En es te punto, s e encuentra el riesgo de utilizar las redes sociales como una plataforma más de campaña; nos queda claro que el número de seguidores, fans y menciones generan percepción, pero el número es la forma, no el fondo, las estrategias de la vieja política dan un número, las redes sociales permiten tener la oportunidad de difundir tu proyecto a un universo de personas que piensan, se interesan y actúan, te dan fondo y forma al utilizarse estratégica y profesionalmente.

Facebook, pone a disposición herramientas que permiten llegar al segmento específico, por ejemplo, las propuestas que afectan directamente a las mujeres de Juárez, llegarán a las 19,700 usuarias de esta red en esa ciudad, de igual forma existen 722,320 usuarios de facebook en México estudiando la universidad, a quienes les interesaría iniciativas que faciliten becas y mejoras educativas. La información que de esta forma llega, que los afecta y/o beneficia directamente, manejada de forma estratégica, trasciende las redes sociales, convirtiéndose por elección propia en multiplicadores del mensaje en sus comunidades.

Las redes sociales, se convierten en una herramienta de persuasión, conjugando forma y fondo: un gran número de usuarios del universo de interés, que conozcan nuestras propuestas, apoyen nuestro proyecto político y por ende estén mucho más motivados a compartir el mensaje, promoviendo el voto y ejerciéndolo.