El rezago de México en materia de días mínimos de vacaciones

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Por Héctor Fernando Guerrero Rodríguez

Uno de los aspectos que indudablemente están adquiriendo cada vez más relevancia en el ámbito laboral es el de equilibrio de vida. Décadas atrás, era común escuchar de padres de familia que salían desde muy temprano de sus hogares para ir laborar y su regreso era regularmente hasta ya entrada la noche debido a largas jornadas de trabajo. “Trabajar un rato” en días de descanso es todavía una frase que sigue escuchándose ya no sólo en padres de familia, sino también ahora en madres trabajadoras. Bajo esta cultura laboral que aún prevalece en gran parte de las empresas ubicadas en México hablar de tomarse días de vacaciones es prácticamente un lujo. Y cuando es posible, nuestra legislación está en un total rezago en este al ser únicamente 6 días al primer año de servicios.

Países como España, Alemania o Francia otorgan a sus trabajadores 22, 24 y hasta 30 días respectivamente al primer año de labores en una organización. Un empleado en México debe trabajar 50 años para tener derecho al mismo número de días que en España, 30 años para estar a la par de Francia y 24 años para tener derecho a los mismos días de vacaciones que se tiene en Alemania.

Pero el rezago en materia de vacaciones no es solo con relación a los países europeos, sino que también se tiene con respecto a algunos países latinoamericanos como lo son Argentina en donde los trabajadores tienen derecho a 12 días, Colombia en donde se otorgan 15 días, o en Brasil que es el país de nuestra región en donde se tiene derecho a un mayor número de días con un mínimo de 26.

Es definitivo que México está en un total rezago en este tema y el impacto se da en varios sentidos, mismos que van desde un resquebrajamiento familiar gradual por una creciente ausencia del padre y madre aunado al muy limitado tiempo para vacacionar, ya que los 6 días que marca nuestra actual legislación son insuficientes para lograr una convivencia familiar de calidad durante un tiempo adecuado.

Otra repercusión es el cada vez más creciente nivel de estrés que tiene en promedio nuestro trabajador en México, el cual ya rebasa incluso los niveles de países como Estados Unidos o incluso China. El Instituto Mexicano del Seguro Social ha advertido que la constante presión laboral está desencadenando una saturación física y mental que lleva a consecuencias no solo en la salud del empleado, sino que también en su entorno familiar inmediato debido al desequilibrio entre lo laboral y lo personal.

Bajo este esquema es que la propuesta de ley hecha recientemente para modificar el artículo 76 de la Ley Federal del Trabajo en la que se plantea incrementar el número de mínimo de días de vacaciones al primer año viene a ser un avance en materia laboral y de equilibrio de vida. La iniciativa consiste en ir de 6 días que se otorgan actualmente a 10 días. Adicionalmente se contaría con un aumento de 2 días por cada año subsecuente hasta llegar a 16.

De aprobarse dicha propuesta de ley, aunque seguiríamos manteniendo un rezago, definitivamente esto sería un primer avance que impactará en un mejor balance de vida, mayor oportunidad tiempo en familia, una productividad más alta en los centros de trabajo y un mejor ambiente laboral en los mismos.