El mito y la realidad de los millennials

Por Héctor Fernando Guerrero Rodríguez

La generación conocida como “millennial” es aquella que la conforman los nacidos entre 1980 y 2000, cuyos profesionistas empezaron a insertarse en el mercado laboral aproximadamente a partir del 2005. Mucho se habló de sus características y de los retos a los que se enfrentarían las empresas interesadas en atraerlos y retenerlos, ya que se decían que su mentalidad era totalmente disruptiva, que estarían inmersos en el consumo digital y que su compromiso laboral con las compañías sería casi nulo. Sin embargo, no todo lo que se predijo resultó totalmente cierto, e incluso hubo aspectos que no se consideraron y hoy son una realidad para las empresas.

Uno de los rasgos que más se mencionó del millennial era que su grado de sentido de pertenencia hacia sus empleadores sería muy bajo, que solo se comprometerían con ellos mismos. Este argumento no ha resultado del todo cierto, ya que su interés por construir una trayectoria a largo plazo dentro de una organización sí se ha visto presente en los jóvenes, pero también es cierto que su expectativa de experiencia laboral exitosa es muy distinta a la que tienen la mayoría de las personas de las generaciones que les anteceden. 

Una empresa no será capaz de retener talento millennial únicamente con ofrecer un plan de carrera, deberá asegurar un ambiente sano de trabajo, con proyectos dinámicos, ascensos y reconocimientos frecuentes y un gran respeto por su tiempo libre. Un millennial peleará con todo porque se le respete su hora de salida de labores porque es lo que valora. Y aunque estas expectativas pudieran no ser bien vistas por un baby boomer que espera total disponibilidad y sacrificio personal por parte de sus colaboradores, ciertamente pueden incentivar una permanencia de mediano a largo plazo.

Se les ha etiquetado como la generación más preparada, debido a su contacto temprano con la tecnología. No obstante, hay empresas que expresan que, si bien son hábiles en el uso de tecnología para efectos personales, existe una gran brecha al momento de querer utilizar sus habilidades tecnológicas en el ámbito laboral. Pareciera que hay una gran dificultad por parte de esta generación para detectar oportunidades para proponer soluciones de vanguardia a problemas de negocio.

Una fortaleza muy visible en los millenials es su capacidad de aprendizaje por medio de herramientas tecnológicas. Hoy en día para facilitar la capacitación en un tema específico no es realmente necesario reunir a un grupo en un aula, puede hacerse de manera virtual ahorrándose costos en viajes y viáticos, o mejor aún, una sesión de capacitación no tiene que suceder a una misma hora, aunque sea virtual, cada quien puede ser capacitado a la hora que elija y esto es en parte gracias a la apertura y capacidad de esta joven generación.

Aunque haya quienes insistan en percibir a esta generación como egoísta, superficial y adictos a la novedad, la realidad es que ninguna generación ha estado exenta de estas etiquetas durante su juventud. Hemingway llamó a los jóvenes de los años 20 “la generación perdida”, Tom Wolfe llamó a los jóvenes egocéntricos e individualistas en su artículo “The Me Decade” (La década del yo) en la revista TIME en 1976; y recientemente en la portada de la misma revista se le llamaba a los millennials “La generación del yo, yo, yo”. 

Es muy probable que aún no se termine de entender a los millennials cuando ya esté el próximo grupo generacional integrándose a la vida laboral, y quizás sean los mismos millennials los que tengan que ingeniárselas para atraer, retener y adaptarse a la generación que les sucederá.