El día claro de la sustancia

Por Juan José Alonso Llera

“Nosotros escogemos a quien y que dejamos entrar en nuestro mundo”

Así como la semana pasada les platiqué de “La noche oscura del alma”, en un acto de equilibrio y justicia, debiera contarles sobre el día y la sustancia. Algo como el yin y el yang que son dos conceptos del taoísmo, usados para representar la dualidad que esta filosofía atribuye a todo lo existente en el universo. Describe las dos fuerzas fundamentales opuestas y complementarias, que se encuentran en todas las cosas. El yin es el principio femenino, la tierra, la oscuridad, la pasividad y la absorción. El yang es el principio masculino, el cielo, la luz, la actividad y la penetración.

Según esta idea, cada ser, objeto o pensamiento posee un complemento del que depende para su existencia y que a su vez existe dentro de él mismo. De esto se deduce que nada existe en estado puro ni tampoco en absoluta quietud, sino en una continua transformación. Además, cualquier idea puede ser vista como su contraria si se la mira desde otro punto de vista.

Hay días difíciles que me llevan a reflexionar profundamente, pero hay otros en los que solo tengo gozo y pasión. El problema para algunos es el cúmulo de los días difíciles, donde se les nubla la existencia y se quedan en una visión parcial y oscura. Por ejemplo, sentí mucho la muerte en 2014 de uno de mis personajes favoritos: Robin Williams, actor de mi película favorita, “La sociedad de los poetas muertos” (1989).

«No olviden que, a pesar de todo lo que les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo».

Las lecciones básicas:

  • Cambia el mundo
  • No dejes de soñar
  • Sé inconformista
  • Encuentra tu pasión
  • Prudencia y valor son cosas distintas
  • Elige bien tus palabras
  • Elige tu camino
  • Cambia tu punto de vista
  • Nada es imposible
  • Carpe Diem, aprovecha el día
  • Sé un librepensador
  • Extrae el meollo a la vida con moderación
  • Libérate

Con toda esta maravilla actuada por Robin Williiams, que confesó que eran parte de su vida, el actor que nació en Chicago en el año 1951, se quitó la vida en 2014. Fue ganador de un Oscar y varios premios de mucha importancia.

Que nos dejó esta sabiduría:

  • “La cocaína es la manera que Dios tiene para decirte que estas ganando demasiado dinero”.
  • “Solo tienes una pequeña chispa de locura en tu vida. No debes perderla”.
  • “Medicina, derecho, negocios, ingeniería…son actividades nobles y necesarias para sostener la vida, pero la poesía, la belleza, el romance y el amor son para los que nos mantenemos vivos”.
  • “Tendrás malos momentos, pero siempre te harán ver cosas a las que no estabas prestando atención”.
  • “Por favor, no te preocupes tanto. Porque, al fin y al cabo, nadie tiene mucho tiempo en esta vida. La vida vuela sin que nos demos cuenta”.

Es irónico e inexplicable desde mi punto de vista cuando alguien que vive y piensa así, se quite la vida, me recordó al “reír llorando” de Garrick.

Sin menospreciar a nadie, sin imponer, simplemente expresando mi sentir, es que en la vida como en el cáncer: “Siempre hay que luchar, sin garantías de que lo vas a vencer”. Simplemente hay que luchar día a día por ser feliz, el balance de los días buenos y malos generalmente resulta ser positivo.