El Alquimista: Las 5 Mentes del Futuro

Queridos lectores, ustedes recordarán que en el artículo de la semana pasada les platiqué sobre las inteligencias múltiples según Haward Gardner, para concluir con la semilla sembrada, quiero compartirles el complemento de la obra del Harvariano: “Las Cinco Mentes del Futuro”.

Gardner dice: «Hoy, después de dos guerras mundiales y una prolongada Guerra Fría, nos hemos embarcado en lo que bien puede ser el caso de globalización de más alcance. Según la describen periodistas, estudiosos y responsables políticos, la globalización actual presenta cuatro tendencias que no tienen precedentes:

1) El movimiento de capital y de otros instrumentos del mercado por todo el mundo.

2) El flujo de 100 millones de seres humanos que atraviesan las fronteras del mundo.

3) El flujo de toda clase de datos a través del ciberespacio.

4) El flujo instantáneo y casi invisible de la cultura popular a través de las fronteras en forma de modas, comidas y melodías.

Haward plantea cinco mentes que a su juicio deberemos cultivar en el futuro.

«Cada una de ellas se debe considerar un objetivo educativo: son las mentes que espero ver en mis hijos, en mis nietos, en sus descendientes y en sus compañeros. Creo que sabemos lo suficiente para desarrollar una educación capaz de crear personas como éstas y con estas mentalidades”:

•        La mente disciplinada: Debe ser disciplinada en dos sentidos. En primer lugar, debe dominar la ciencia, las matemáticas, la tecnología, el pensamiento histórico, artístico y filosófico. En segundo lugar, debe dominar diversas maneras de ampliar la propia formación durante toda la vida.

•        La mente sintética: Cuando nos encontremos ante una cantidad excesiva de información deberemos ser capaces de resumirla con precisión, sintetizarla de una forma productiva y hacer que nos sea útil.

•        La mente creativa: En el futuro, prácticamente todo lo que esté regido por reglas se hará con mayor rapidez y precisión mediante el uso de computadoras (en realidad, podría haber dicho hoy en lugar de en el futuro).

•        La mente respetuosa: Siempre ha sido deseable educar a las personas para que por lo menos sean tolerantes con quienes tienen un aspecto diferente, actúan de una manera distinta y, quizá, son distintos a ellas.

•        La mente ética: Más allá de un mundo que no se destruya existe el mundo en el que realmente nos gustaría vivir. Este mundo está habitado por personas honradas, consideradas y constructivas, dispuestas a sacrificar sus propios intereses en favor de las necesidades y los deseos de la comunidad. El respeto se da entre las personas; la ética se ocupa de la forma de la sociedad. Debemos educar (y, en el fondo, inspirar) a los jóvenes para que deseen vivir en un mundo marcado por la integridad y guiado por el desinterés, y para que estén dispuestos a asumir la responsabilidad de lograr este objetivo.

Cada una de estas mentes es difícil de lograr, y nadie sabe con exactitud cómo desarrollar una educación que produzca personas disciplinadas, sintetizadoras, creativas, respetuosas y éticas, pero no debemos dejar de intentar formarlas.

PD. Usemos las inteligencias múltiples, para formar las mentes del futuro