Dejó las pandillas para unirse a las AMM

En un principio Enrique Lara quiso dedicarse a la lucha libre. Fotografía: Cortesía Iván Padilla/PPS Sports

Por Korina Sánchez S.

Tijuana.- Enrique “Bombón” Lara Esquivel es un peleador de artes marciales mixtas que pasó varios años de su adolescencia y juventud en las calles de la colonia México Lindo, en la subdelegación de Los Pinos de Tijuana; entre juegos y riñas con pandillas aprendió que la vida es difícil cuando se encuentra entre el vandalismo.

Las esquinas de “la cuadra” eran los espacios en los que estaba diariamente, casi siempre por las tardes, junto a sus vecinos.

“La vida como todo joven rebelde, el creer que el barrio te pertenece y que eres dueño de un esquina y comprar aceptación con los más grandes del barrio”, comparte.

Se alejó de las calles y las pandillas, desde que es peleador, hace ya más de 13 años, aunque sigue en el barrio (como él le denominó) en el que vivió de niño.

Las artes marciales llegaron a su vida por la afición a la lucha libre mexicana. Buscó siempre ser luchador, pero al momento de los entrenamientos se convenció de que “no era lo suyo” y optó por alternativas para practicar un deporte similar.

“Yo quería ser luchador, me apasionaban las maniobras que hacían, decía que quería ser como La Parka, Blue Demon… Llegué al auditorio a entrenar y no me gustó: Las maromas, yo quería golpes”.

Enrique tiene 33 años de edad. A los 20 años inició una familia junto a Cecilia y dejó a sus compañeros de las pandillas, en la colonia México Lindo.

Es padre de familia de Cinthia, Gael y Jazmín, de 13, 10 y 7 años de edad, respectivamente, a quienes trata de dar un ejemplo con el trabajo diario como comerciante.

“Tenemos una pequeña empresa en la cual, nos desenvolvemos muy bien y de ahí vivimos varias familias y esto (la lucha) para mí es algo extra”.

La pasión por competir en las artes marciales mixtas tiene otros beneficios para “Bombón”, como es el mantenerse saludable para trabajar y cuidar de su familia, explica junto a Cecilia.

“En la vida personal me ha ayudado mucho, vengo de una familia con diabetes y yo gracias al ejercicio que mantengo, estoy sano y me siento bien, fuerte”, señaló.

Pero no todo es felicidad previo y durante sus combates: Ofelia, su madre, se preocupa cada vez que Enrique entra en la jaula frente a un contrincante. Los riesgos son muchos y él lo sabe.

“No le gusta que participe en este tipo de eventos porque arriesgo mi vida, mi salud, por las lesiones que he vivido, tengo cicatrices, cortes… muchas cosas”, señala.

“Me dijo que la tengo en aprietos, preocupada, que ella no quisiera que yo peleara pero igual, siempre ha estado al pie del cañón conmigo, apoyándome en las buenas y en las malas”.

Y es que las consecuencias físicas por competir en las artes marciales mixtas son muchas. “De todo”, es como describe Enrique Lara las lesiones que ha sufrido durante los 13 años que ha practicado las artes marciales mixtas, disciplina en la que compite en la categoría de pesos pesados (200 libras).

“Tuve un dedo quebrado, la ceja se me infectó porque me cosieron con cosas que no debieron y se me infectó y tuve varias cirugías”.

Parte del cartel de la función de Fight Night Champions 5, celebrada el pasado fin de semana en el Auditorio Municipal Fausto Gutiérrez Moreno, Enrique “Bombón” Lara salió victorioso ante Adolfo “Monster” De la Torre.

Ir a: Controla Escudero en Fight Night Champions

Enrique Lara Esquivel

  • Edad: 33 años
  • Originario: Tijuana
  • Compite: Artes marciales mixtas
  • Categoría: Peso pesado
  • Alias: “El Bombón”
  • Ídolo: Caín Velásquez, un exluchador de artes marciales mixtas que ahora se desempeña en la lucha libre de Estados Unidos, es uno de sus ídolos