Clayton Christensen

Por Héctor Fernando Guerrero Rodríguez

El pasado 23 de enero falleció Clayton Christensen, una de las personas que mejor ha podido conceptualizar muchos de los cambios más importantes que han sucedido en la historia de la humanidad y que a la vez ha influenciado a grandes impulsores de la innovación en tiempos recientes. Christensen además de ser un profesor sobresaliente en la Escuela de Negocios de Harvard (HBS) y autor de varios libros, fue también quien acuñó el término de Innovación Disruptiva.

Una innovación disruptiva puede identificarse a grandes rasgos como tal cuando alguna tecnología o servicio es capaz de alcanzar a un público más amplio, que requirió inicialmente de una inversión relativamente modesta, y que amplió su mercado a límites sin precedentes. De esta manera puede hablarse de Facebook, Air BNB, Uber, entre otros más.

El caso más reconocido y reciente de lo qué es la innovación disruptiva es el de Netflix frente a Blockbuster. Este último había logrado su éxito a base de rentar copias su inventario de películas a un público que formaba parte de su membresía, el cual se comprometía de devolverlas en número determinado de días y de no hacerlo, se obligaba al pago de una multa. Tal modelo de negocio quedó abruptamente obsoleto con la disrupción de Netflix y su innovadora idea de poner a disposición del público por medio de una plataforma basada en internet un vasto catálogo de películas a cambio del pago de una membresía mensual y sobretodo, sin preocupaciones de tener que devolver la copia antes que cause recargos. Como es ampliamente sabido, Blockbuster no sobrevivió y cerró sus puertas al público. Hoy en día Netflix ya incluso hasta produce contenido por cuenta propia. Algunos ganadores de varios Oscares.

Christensen también fue autor del libro El ADN del Innovador, en el que utilizaba como referencia a algunos de aquellos visionarios e innovadores como Jeff Bezos, Steve Jobs o Reed Hastings, quienes anteriormente habían dicho haberse sentido influenciados por sus conceptos. En este libro prácticamente nos hablaba de las características principales de un innovador: Tener el coraje para desafiar el statu quo, cuestionarse, observar, crear “redes” y experimentar, para al final unir todos estos conceptos en una idea que las asocie y transformarla a su vez en una propuesta de negocios. Los teléfonos inteligentes de hoy en día son un claro ejemplo de lo anterior. Ya que, si se le analiza con detenimiento, son en realidad una combinación de cosas o funciones que ya existían en el pasado, como son un tocadiscos, una grabadora, un radio, una computadora, un televisor, una videocasetera, una agenda, entre otras, pero otras muchas funciones más, además de poder hacer y recibir llamadas.

Se va uno de los grandes pensadores en el mundo de los negocios e innovación, quien al final de su vida recomendaba a sus alumnos que se preocuparan más por el número de personas a las que ayudaron a ser mejores que en lograr un alto grado de prominencia. Que buscaran felicidad en sí mismos y en su carrera y, que mantuvieran una buena relación con sus familias. Lo cual pudiera parecer básico, pero en la práctica termina siendo disruptivamente innovador.