Cae Red Sparrow peor que Perestroika

Jennifer Lawrence y Joel Edgerton en una escena de "Operación Red Sparrow". Fotografía: 20th Century Fox

Por Chema Castro III

El frío estereotipo de la antigua Unión Soviética se deja notar en la lenta Operación Red Sparrow (“Red Sparrow”), un intento de suspenso de espías entre viejos conocidos del cine de paranoia político.

Y el filme, por lo menos en papel, tiene mucho a favor: Jennifer Lawrence regresa al lado del director Francis Lawrence, con quien trabajó en tres de los cuatro capítulos de la saga de “The Hunger Games”, y un libreto por Justin Haythe (“Revolutionary Road”).

Pero toda queda en buenas intenciones.

Lawrence es Dominika Egorova, una bailarina del Bolshoi Ballet, que tiene la mala fortuna de ser sobrina de Vanya Egorov (Matthias Schoenaerts), subdirector de la agencia de espionaje rusa, quien siempre ha tenido ojo para ella, y por fin encuentra cómo acercarla a su telaraña.

Tras un horrible accidente durante una presentación, la carrera en el escenario artístico de Dominika queda anulada y, con su madre Nina Egorova (Joely Richardson) en necesidad de constante cuidado médico, es reclutada a formar parte del Programa Sparrow, una escuela de entrenamiento de seducción rusa, dirigida por Matron (Charlotte Rampling), donde las inhibiciones deben ser olvidadas.

Básicamente hay un traicionero entre los altos mandos del gobierno ruso y Egorov (Schoenaerts parece haber sido seleccionado para la película solamente por su parecido al presidente Vladimir Putin) tiene que encontrarlo, esto a través de Nate Nash (Joel Edgerton), de la Agencia de Inteligencia Central (CIA), quien es el “manejador” del espía.

Y pues ese es uno de los principales problemas con la “sorpresa” de quién es el ruso traidor, pues a lo largo del filme solamente nos presentan unas escasas opciones en los personajes interpretados por Ciarán Hinds, Jeremy Irons y el mismo Schoenaerts.

Y no hay duda que el “misterio” de la obra queda en segundo plano, este es el show de Lawrence, quien hace su intento con el acento ruso (al igual que el resto de los actores con papeles soviéticos) así como verse fuerte.

Katniss Everdeen haría papilla a Dominika.

Menciono de nuevo: es muy lenta la película, a lo mejor el director Francis Lawrence pensó que al alongar escenas se haría el suspenso, pero lo único que te hace es pensar es quién habrá editado el tráiler del filme en donde te hace creer que es algo de acción o una versión de “Black Widow” fuera del universo de Marvel, porque esos dos minutos son mucho mejores que los 139 minutos que perdura esto, y porqué esa persona no trabajo en el filme en vez de Francis Lawrence.

Incluso tratan de salvar la obra con una secuencia final clásica de filmes de suspenso, a la “The Usual Suspects”, donde te demuestran todo lo que debiste ver, los detalles que delataban el final, pero que tú no observaste porque, en toda probabilidad, estabas dormido.

Mucha de la película pudiese considerarse como “kinky” pero con frialdad, tipo “Eyes Wide Shut” pero más lenta y aburrida, y marca el segundo paso consecutivo de Lawrence como promotora para el fin del insomnio, esto tras la horrible “Mother!” del 2017 (“Passengers” no se me hizo mala, cabe mencionar).

Al final “Red Sparrow” no podrá pasar por completo al olvido, por lo menos para fans de Jennifer Lawrence, pues porque sale desnuda y, desafortunadamente, eso es de lo único que muchas personas hablaban tras el final, bueno, aparte de preguntar “¿ya se acabó?”, algo que misericordiosamente sí sucedió.

Red Sparrow

  • Título en español: Operación Red Sparrow
  • Reparto: Jennifer Lawrence, Joel Edgerton, Jeremy Irons, Mary-Louise Parker, Joely Richardson, Ciarán Hands, Matthias Schoenaerts, Charlotte Rampling, Thekla Reuten, Sakina Jaffrey, Bill Camp
  • Director: Francis Lawrence
  • Guion: Justin Haythe
  • Duración: 2:19
  • Género: Suspenso, Thriller, Misterio
  • Calificación: * (de cinco)