“Benny era como la opción natural para Novecento”, dice el director García Lozano

La directora del Cecut, Vianka R. Santana, con el director y actor de “Novecento”, Mauricio García Lozano y Benny Ibarra, respectivamente, durante un recorrido por las instalaciones del Centro Cultural Tijuana. Fotografía: Gerson Hernández

Por Hugo Fernández Sánchez

Tijuana.- Hoy viernes 24 de enero se presentará la obra “Novecento” con Benny Ibarra en la sala de espectáculos del Cecut, con funciones a las 19:00 y 21:30 horas.

Mauricio García Lozano, director de la obra, señala que pese a que ambos ya habían trabajado juntos en otro montaje, se sorprendió cuando le informaron la posibilidad de que Benny fuera a ser el protagonista de “Novecento”.

“Yo trabajé con él en ‘El Hombre de la Macha’ y te confieso directamente que, cuando me dijeron que Benny Ibarra estaba considerado, dije ‘¡Chin!’, con el prejuicio de todos nosotros de decir no, pero pues es más cantante, más pop”, recordó.

“Me encontré con él, hicimos la primera lectura y supe que él iba a hacer ese personaje como nadie. Y lo trabajamos muchísimo. Esa experiencia de hacer una obra tan grande, en el teatro de los Insurgentes en México, que tuvo tanto éxito y todo y de conocerlo a él personalmente, me llevó a descubrir esa faceta digamos de gran artista que tiene y sobre todo lector en desarrollo y en potencia muy singular, con unas condiciones muy originales”.

“Novecento” es una obra entrañable para García Lozano, pues cuando contaba él con 23 años, su padre le regaló el libro de Alessandro Baricco sobre un virtuoso pianista que nació con el Siglo XX y ha vivido toda su vida a bordo del “Virginian”, un barco transatlántico.

Ahora, la oportunidad de dirigir un monólogo de esta obra con Benny Ibarra como actor, ha sido una experiencia sumamente satisfactoria para García Lozano.

“Benny era como la opción natural por dos cosas: Primero que nada por su transparencia, si hay alguien que se transmite a nivel transparente, es él y eso es una condición que requiere este monólogo. Y segundo, por esta originalidad de la que te hablo, porque la obra habla de un personaje singular, un personaje que no se parece a nadie, un personaje que toca el piano sobre un barco, que nunca se baja, que crea una música que no se puede describir y que vive en su mundo y de repente dije, hay una relación directa con lo que Benny es en cierto aspecto”.

La química entre actor y director es evidente.

“Sí, nos llevamos a toda madre”, confirmó. “Hacer el Quijote de El Hombre de la Mancha fue padrísimo y nos entendimos muy bien, entonces el teatro es una disciplina de contacto, de complicidad: Si hay química, la magia ocurre, si no, es muy difícil”.