Alertan sobre incumplimiento laboral de migrantes

Centroamericanos en Tijuana han sido empleados en la industria. Fotografía: Archivo

Por Korina Sánchez S.

Tijuana.- Algunos centroamericanos contratados por la industria de Tijuana han incumplido en sus labores y provocan el retraso de la producción de las empresas, afirmó el presidente de la Asociación de Industriales de la Mesa de Otay (AIMO), Salvador Díaz González.

Después que ciudadanos hondureños, guatemaltecos, salvadoreños, principalmente, fueron empleados por industrias locales, tras arribar a esta frontera para buscar asilo político en Estados Unidos, se les ofreció un contrato temporal (de tres meses) para trabajar en Tijuana, pero algunos no cumplen cabalmente al firmar un contrato indefinido.

Los migrantes llegaron a finales de 2018 a Baja California en busca de mejores condiciones de vida, debido a la inseguridad y desempleo que se registra en sus lugares de origen.

“Se nos puede salir de control: Ya llegan tarde, a la hora que quiere, no podemos hacer más y el despedir a un trabajador son costos a nosotros”, dijo el dirigente industrial.

Explicó que se trata de una conducta negativa por parte de un porcentaje de los trabajadores extranjeros. Los hábitos de algunos centroamericanos, tales como la impuntualidad y resistencia a seguir las instrucciones de los superiores, generan conflictos laborales y baja productividad para la empresa.

“Llegan tarde, la línea de producción no empieza. Eso es lo que está pasando: Están retrasando los procesos productivos y son costos adicionales que tiene la empresa. Nosotros abrimos las puertas, ayudamos en las condiciones jurídicas para que presten servicio en la industria”.

Los centroamericanos pueden trabajar legalmente en Tijuana con una visa humanitaria otorgada por el gobierno federal. Además se encuentran registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), para que se les otorgue la protección correspondiente.

“Simplemente que no les gusta el trabajo que están desempeñando, les estamos ofreciendo otras áreas y tampoco les gusta, quieren sus propios horarios. Llegan unos y se sienten malos del estómago, para esto tenemos enfermería y no quieren ir, prefieren irse a su casa”.

La disciplina de los empleados es un factor clave para que las empresas produzcan las cantidades estimadas diariamente, puntualizó y es difícil llegar a una meta cuando los trabajadores no aportan la cantidad de mano de obra que se acordó.

“La base que estoy tomando son reportes que tenemos de las empresas, del número de empleados que tienen centroamericanos un 20, 30 por ciento están tomando estas malas prácticas”.

Las empresas maquiladoras de Tijuana, en las que se ofreció empleo a los migrantes, ante la necesidad de mano de obra, se encuentran en una disyuntiva, afirmó el Presidente de la AIMO, porque algunos casos se van a la Junta de Conciliación y Arbitraje, cuando los empleados argumentan malos tratos.

Para las empresas representaría un gasto extra el que los casos vayan a la Junta de Conciliación y Arbitraje, al denunciar los centroamericanos algún supuesto maltrato por parte del patrón, explicó Díaz González.

Pidió a las autoridades escuchar a los patrones y analizar cada situación laboral que sostiene el empleado, ya que, consideró, hay empleados que se aprovechan del respaldo del gobierno federal para denunciar supuestos abusos por parte de su superior, cuando no es así.

“Esas cuestiones que son focos rojos al día de hoy. Incluso hay haitianos, traen esa actitud que ya saben que yendo a (la Junta de) Conciliación y Arbitraje consiguen un acuerdo entre patrón y trabajador, donde son ingresos adicionales para ellos”.

Ante el incumplimiento por parte de algunos migrantes en el centro de trabajo, Díaz González dijo que algunos representantes de empresas asociadas a la AIMO anunciaron están dispuestas a reservarse la contratación de centroamericanos (pese a tener una necesidad de mano de obra).

Hasta que vean la evolución en el comportamiento de los centroamericanos y posterior decisión de las autoridades en materia de justicia laboral, se contratará nuevamente, informó.

Lamentó que algunos salvadoreños, guatemaltecos y hondureños que fueron contratados por la industria de Tijuana, hayan ocasionado problemas y provoquen la baja productividad para las compañías que les emplearon cuando llegaron a buscar asilo político, pues además perjudica a la imagen del resto de sus compatriotas en esta frontera.