2020: Preparar los Contrapesos, fortalecer la democracia

Por Manuel Alejandro Flores

Los contrapesos son necesarios para que una democracia funcione. La Cuarta Transformación, encabezada por el presidente López Obrador en México y por el gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, en lo local, han dado gala de ser buenos diagnosticando y malos gobernando.

Ante el escenario económico gris en el marco del primer año de gobierno de López Obrador, una estrategia de seguridad basada en la prevención y el amor a los enemigos por encima de la aplicación de la ley que no ha dado resultados hasta el momento, un plan claro, ese sí, de “on boarding” de las instituciones autónomas en México que nos daban una democracia más-menos y que hoy busca dominar la 4T, un Congreso afín que trabaja para AMLO más que para los mexicanos y las entidades federativas que diputados y senadores representan, una Suprema Corte cada vez más cooptada por las “fuerza transformadora” del ejecutivo y un grupo en el poder que se legítima con la inocencia de millones de mexicanos que les dieron su respaldo por haber hecho el diagnóstico correcto: corrupción, opulencia y mafia en el poder, considero que  el propósito de quienes creemos en la democracia debe ser para el 2020: Construir Contrapesos.

No cabe duda que a la 4T no le gusta el tema de los Contrapesos, le incomoda por ejemplo que Gustavo de Hoyos ponga el dedo en la llaga si de asuntos económicos o laborales se trata, les incomoda que la Coparmex intervenga en los asuntos que consideran suyos. Sin embargo, una tarea en la que tenemos que trabajar todos a lo largo del 2020 será en sensibilizar a la comunidad de salir a votar en verano de 2021 por diputados federales que no sean de Morena ni aliados de este Movimiento. Es necesario configurar un Congreso Federal mucho más plural que funcione como un verdadero contrapeso ante el Ejecutivo. No para paralizarlo, pero si para cuestionarlo más, invitarlo más a la crítica de sus acciones y limitarlo en el ejercicio del poder público.

Todos somos todos: Empresarios, docentes, comerciantes, estudiantes universitarios, padres de familia, agrupaciones religiosas, asociaciones civiles., etc. El asunto es seguir dialogando sobre los yerros de la 4T ligados al ejercicio autoritario del poder, sobre la trascendencia de la vida en libertad centrada en un modelo democrático y sobre los riesgos del clientelismo y medidas populistas que actualmente opera el gobierno federal y eventualmente lo hará el Estado de BC. Entrar en esta reflexión e impulsar buenos perfiles a través de los partidos políticos de oposición a Morena o por la vía independiente. La cosa es entrarle con convicción y amor por México. Convicción de que estamos perdiendo la incipiente democracia que habíamos podido construir en los últimos 30 años. Amor por México partiendo de la idea de llevar a los mejores hombres y mujeres a San Lázaro para que representen a los ciudadanos y no a un grupo en el poder.

Hay que reconocer que la 4T trajo algo positivo: la valoración que hoy hacemos muchos de lo que teníamos. De esta forma podemos quedarnos lamentándonos y en charlas de café marrullando sobre lo mal que están haciendo las cosas en los gobiernos emanados de Morena o podemos ponernos a trabajar en actividades concretas que ayuden a sumar voluntades para lograr el contrapeso que buscamos en el Congreso de la Unión:

  1. Foros Universitarios de reflexión sobre como es un país democrático y sus instituciones.
  2. Manifestaciones pacíficas de exigencia al gobierno en cuanto al respeto a organismos autónomos y al Estado de Derecho.
  3. Campañas abiertas que promuevan que los contrapesos en la democracia son mejores que darle todo el poder a un solo partido o grupo.
  4. Campañas de concientización del voto razonado en los días previos a la elección.
  5. Activar “influencers” en redes sociales y líderes de opinión que hablen sobre el tema y muevan gente en favor de esta idea.

Son muchas las acciones que pudiéramos listar para ayudar a que en el futuro próximo la realidad política de México cambie otra vez y es una buena oportunidad para que sea por una democracia de calidad y que sirva a los mexicanos.

 

Compartir
Artículo anteriorMeaningful brands
Artículo siguienteLos dos papas