20 años marchando por la vida, la paz y la familia

Por Manuel Alejandro Flores

¿Ha participado usted en la Marcha por la Vida y la Paz que organiza la Arquidiócesis de Tijuana en marzo de cada año por los últimos 20 años?

Si no lo ha hecho tiene la oportunidad de hacerlo este domingo 8 de marzo a partir de las nueve de la mañana en la ya típica ruta de la Calle Santa María, aledaña a lo que antes era el Toreo Tijuana con destino al Auditorio Municipal de Tijuana. En lo personal he participado como parte del equipo de la Pastoral Educativa a cargo del Padre Benigno Medrano, quien ha sido el coordinador de esta marcha los 20 años que tiene de existir y ha impulsado el hecho de que se convierta en una manifestación pacífica de las más grandes de México.

A manera de reseña esta marcha nace como iniciativa de las escuelas católicas de Tijuana, en un inicio eran los alumnos, docentes y padres de familia de las escuelas que participaban por la vida, la paz y la familia. Recordemos que la Iglesia Católica celebra el 25 de marzo la Encarnación de Jesús (9 meses antes del 25 de diciembre que celebramos su nacimiento) y por esta razón se eligió marzo como el mes de la vida, sumado a que es el arranque de la primavera y la vida brota en la naturaleza. Acompañando la participación de alumnos y padres de familia en la marcha, las escuelas católicas organizan expos sobre el valor de la vida y es por consecuencia, el valor que se trabaja durante todo el mes.

En el 2003-2004 la marcha tuvo un crecimiento exponencial en cuanto a la participación de personas, un brinco promedio de tres mil a ocho mil personas. Había iniciado la guerra entre Estados Unidos e Iraq y eso tenía al mundo en vilo. Consideramos que esto generó el deseo de orar y manifestarse de la comunidad y fue que tuvimos un crecimiento de participación muy fuerte. Después el Arzobispo Rafael Romo Muñoz, hoy emérito, tomó la marcha no solo como una expresión de la labor pastoral en el tema educativo, sino como una expresión de la Iglesia Diocesana y convocó por primera vez a una reunión a los movimientos y sacerdotes encargados de pastorales clave así como a decanos para darle un impulso fuerte a la misma. A partir de 2010 los reportes de la policía municipal marcaron participaciones de entre 10mil y 15 mil personas. Con la llegada del Arzobispo Francisco Moreno Barrón, en los últimos tres años hemos tenido participaciones de entre 20 y 25 mil personas dando el mismo impulso al tema de la Vida, la Paz y la Familia como una expresión de Iglesia y de toda la comunidad. Don Francisco ha mostrado su enorme compromiso por la promoción de estos valores.

La marcha ha tenido distintos momentos en su historia y ha agregado valores diferentes según las necesidades y circunstancias de cada año, sin embargo, ha sido la consistencia en su organización lo que le ha permitido crecer año con año y ser un espacio de reflexión, oración y manifestación pacífica en nuestra ciudad.

Ante la amenaza de un Congreso Estatal ideologizado por algunos diputados de Morena que pretenden darle entrada al mal llamado matrimonio igualitario y al aborto, ante los homicidios que se viven a diario en nuestra ciudad fruto de la delincuencia organizada y ante los embates cada vez más certeros contra el modelo de familia entre un hombre y una mujer, los cristianos católicos estamos llamados a trabajar para garantizar que todos los niños vivan el derecho de un padre y una madre preparados para educarlos y formarlos conforme a sus convicciones, a que se respete la vida desde la concepción de una persona hasta su muerte natural y a que no se nos vendan ideologías perniciosas como la solución a problemas mucho más profundos.  ¡Por esta razón todos debemos manifestarnos y orar este 8 de marzo en la XX Marcha por la Vida y La Paz!